LA MAÑANA DE CÓRDOBA / Jueves 01 de Noviembre de 2012

Los concesionarios remodelaron íntegramente una de las antiguas posadas internas. Ya funciona parcialmente, aunque desde el 2 de enero el edificio operará todos los días.

 

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LA FALDA - A 47 años de que cerrara sus puertas de manera definitiva como centro de hospedaje de relevancia internacional, el Edén Hotel de La Falda volverá a brindar alojamiento a los turistas todos los días a partir del próximo 2 de enero. Según anticipó el empresario Leandro Rossi, quien tiene por 30 años la concesión del centenario edificio, el nuevo Hotel Edén Boutique funcionará en una de las impactantes posadas que conformaban el espectacular complejo inaugurado en 1898. La misma fue totalmente renovada y modernizada con detalles de lujo que aseguran todos los servicios y el pleno confort para los futuros visitantes. “Sólo restan pequeños detalles para terminar los trabajos de remodelación. Incluso ya habilitamos algunas habitaciones los fines de semana, pero el hotel en su totalidad estará operable a partir del 2 de enero. Tendrá 16 habitaciones dobles, con cama matrimonial o individuales. El servicio incluye además el desayuno”, precisó Rossi.Desde que obtuvo la concesión del antiguo hotel en el año 2006, el grupo empresario fue restaurando las instalaciones en forma paulatina. Así se recuperó la fachada, la cava, gran parte de la recepción y la suite presidencial, así como parte de los amplios jardines que rodean el edificio principal. “Todos los días se realizan visitas guiadas de 9 a 19, que incluyen una degustación de vinos y fiambres en la cava. También se hacen recorridos nocturnos por los antiguos jardines y las dependencias remodeladas. Quienes se hospeden en el hotel podrán realizar estas actividades sin costo alguno”, continuó Rossi.También las instalaciones recuperadas son escenarios de congresos y actividades culturales como muestras y exposiciones de distinta índole. El hotel, que fuera orgullo de la provincia de Córdoba entre 1898 y 1965, apuesta en forma progresiva a recuperarse como centro de recepción y hospedaje de turistas, aunque difícilmente llegará a tener la misma capacidad de 200 personas de la que gozó a mediados del siglo pasado.La habilitación de este posada constituye un hecho muy importante para La Falda, puesto que mucha gente que llega a las visitas guiadas siempre pedía poder hospedarse en el lugar, tal como lo hicieron sus padres o abuelos en los años de esplendor.

Centenaria historia

El Edén Hotel terminó de construirse en 1898 con el fin de atraer especialmente a las familias adineradas de Argentina y Europa.El edificio tenía dos plantas, 100 habitaciones y sólo 4 baños por piso. Las remodelaciones de años posteriores sumaron otros 34 baños, un salón comedor para 250 personas y otro para fiestas, un comedor auxiliar para niños y personal doméstico, sala de lectura, dos jardines de invierno, bar, galería cubierta y dos balcones desde los que se apreciaba el parque donde se exhibía una fuente de mármol con una estatua de león a cada lado y los miles de árboles traídos desde Europa. El hotel se autoabastecía con una usina eléctrica propia, calefacción central, talleres, una quinta y corrales para el procesamiento de todos los alimentos que se consumían. Todo su mobiliario, vajilla, cristalería, platería, alfombras, pianos y pinturas fueron traídos desde Europa. El Edén fue construido a partir de una sociedad entre Roberto Bahlcke, un ex oficial del Ejército alemán; el suizo Juan Kurth y la empresaria germana María Herbert de Kreautner. En enero de 1898, con apenas la mitad del hotel construido, comenzaron a llegar los primeros pasajeros. Por problemas económicos, la sociedad se disolvió en 1904 quedando Herbert de Kreautner como administradora. En 1912 el hotel es adquirido por los hermanos Walter y Bruno Eichhorn. La cercanía de Walter y de su esposa Ida al nazismo provocaron en 1945 que el hotel fuera incautado por el Estado nacional y utilizado como una prisión de lujo para los miembros de la diplomacia japonesa.En 1947, tras la llegada de Perón al gobierno, el hotel es devuelto a sus dueños quienes lo ponen a la venta casi inmediatamente. La historia oficial señala que el comprador fue la firma conocida como Tres K, mientras que la leyenda y el misterio indican que la propiedad fue adquirida por Juan Duarte, hermano de Eva, la esposa de Perón. La firma Tres K contrae una deuda que no puede ser levantada y, en 1953 se decide el remate. La última temporada se dio en 1965, luego de la cual, cerró sus puertas como hotel en forma definitiva. En 1998 el municipio de La Falda adquirió la propiedad y en 2006 la concesiona a manos privadas.